Clara volvió a casa y revisó el rastreador. Aparte del que había desaparecido de la pantalla al entrar en el vertedero, los demás seguían siendo similares a antes, sin cambios significativos.
El teléfono de Hernán había seguido apagado, lo que hizo que Clara se sintiera mal.
A pesar de que se acercaba cada vez más a la verdad, siempre parecía estar envuelta en una niebla que no se disipaba y no podía ver con claridad.
Afortunadamente, el proyecto iba muy bien. Su propuesta de planificación fue s