El hecho de que Pera fuera su propia tía era maravilloso. Anteriormente, su relación con Mónica era tensa, y Clara tenía que aguantar a la molesta Mónica por el bien de Alfonso.
Ahora que Mónica no tenía ninguna relación con la familia Enríquez, ya no importaba.
—Doctor Suárez... tu cara...
Clara no se había disfrazado ese día y mostraba su verdadero rostro. Pera miraba esas mejillas casi perfectas y sin defectos, quedando atónica.
—Lo siento, tuve que cambiar de identidad por ciertas razones. E