Diego observó a Carlos con desprecio, quien estaba causando problemas, lo apartó de un tirón y, aprovechando la oportunidad, le dio una patada en el pie, luego agitó la mano fríamente y ordenó: —Llévenselo.
Al ver eso, Fernando se apresuró a sacar a Carlos de la habitación y cerró la puerta detrás de ellos, dejando a Clara y Diego a solas.
Diego se acercó lentamente a Clara, su presencia emanaba un aura intimidante y fría que la hizo sentir vulnerable.
Sus dedos acariciaron el rostro de Clara mi