En ese momento, Clara tuvo la imagen en su mente de las arrogantes caras de Yolanda y Mónica en el pasado. La razón por la que podían comportarse así era porque tenían el amor de su familia detrás de ellas, siempre respaldándolas y apoyándolas sin importar lo que hicieran.
Pero hoy, ella ya no estaba sola. Tienía su familia.
Ya no era una persona solitaria.
La hora ya era tarde, Eduardo la acompañó de regreso a su habitación original.
Él se paró en la puerta, sin saber qué decir, mientras la nie