Clara se sorprendió. —¿Solo por lo que pasó esta noche?
—No es solo por eso, he estado tolerándola durante mucho tiempo. Mi nieta, ya que eres de mi sangre, no puedo permitirte que te quedes afuera. Vamos juntos a la familia Enríquez, donde perteneces en el árbol genealógico.
—Abuelo, yo... aún no lo he decidido.
—¿Qué hay que decidir? Somos familia de sangre. Hace varios años investigué en secreto a la familia Suárez, pero en ese momento pensé que eras la hija legítima de Quirino y lo dejé pasa