Diego miró con profundidad, —Sea bendición o maldición, aún no se sabe, el honor y el peligro suelen ir de la mano.
Pero esta vez, pase lo que pase, él ya no podrá hacerle daño a Clara.
Otra persona que no puede dormir es Isolda. Desde el momento en que Alfonso se fue, sintió una sensación de inquietud. La familia Enríquez está a punto de enfrentar grandes problemas.
Después de tantos años de matrimonio con Alfonso, Isolda y él se trataban con respeto, la honraba y la veneraba, pero no la amaba.