46. Dejar Los Miedos Atrás
Siento sus labios besando mi espalda y es imposible seguir durmiendo. –Mmm... buenos días. — Digo aún algo dormida y él ríe bajito.
—Pues serán buenas tardes, porque ya son las doce y media del mediodía. — Me comenta y debo voltearme de costado para verlo al rostro.
—¡¿Qué?!— Exclamo y Gael ríe.
—Como lo oyes guapa, nos hemos quedado dormidos, pero con la noche de anoche no podía ser para menos. — Explica.
No entiendo cómo puede estar tan calmado...
—Se supone que iríamos a almorzar con tu fam