Mundo de ficçãoIniciar sessãoTe tenía abrazada a mí en aquel primer amanecer sin que las prisas del reloj ni el miedo de tener que separarnos nos invadieran. Estaba pensando en lo que estábamos viviendo y en la manera que me hacías sentir. Te giraste un poco para quedar boca abajo y apoyar tu rostro sobre mi pecho. —¿En qué piensas?— Me preguntaste y te sonreí.
—En lo mucho que te amo.— Afirme.
Tuvimos una larga conversación ace







