Mundo ficciónIniciar sesiónMiramos aquel reloj que sentenciaba nuestra despedida y ambos nos pusimos tristes. —Debería ir a casa de mi hermano antes de que se le ocurra llamar a la policía.— Me dijiste y solo te abrace más fuerte.
—No sabes con que ganas me escaparía contigo.— Te dije y plante un beso en la comisura de tus labios.







