61. Una oportunidad
Arin estaba ofuscado, por primera vez le había levantado la mano a su hermano, además de ofenderlo con palabras. Estaba fuera de control, pues no creía en la violencia como manera de solucionar las cosas.
— Yash, no sé qué tratas de hacer, pero todo esto me tiene desconcertado. No quiero pelear contigo, pero si te interpones en mi camino, te juro que no lo pensaré para destruirte porque amo a Kaira.
Yash se pasó las manos por la cara y de pronto se sentó despreocupadamente en el sofá. —Ahora qu