60. No te perdonará
Arin no podía dejar de ver a Kaira parecía no solo mucho más hermosa, sino que había adquirido su semblante más madurez, pero cuando llegó a sus ojos se le partió el corazón, pues reflejaban una profunda rabia y decepción.
— Creo que debes irte, obviamente no eres bienvenido, este es mi hogar y no tienes derecho a irrumpir de esta manera, por favor vete.
Ella caminó apresuradamente hacia dentro de la casa seguida por Arin quien la tomó del brazo antes de que pudiera subir las escaleras, seguido