50. Un beso público
Por la mente de Arin pasaron rápidamente aquellos recuerdos en que aquel olor había marcado un momento significativo, podía creerse que se trataba de una tontería, pero era la primera vez que se cuestionaba sobre sus elecciones.
— Ustedes eran muy queridas en la zona en que vivían, de hecho su vecino me mencionó como una anécdota que a veces les prestaba el Tuk Tuk, para trasladarse.
— Yo nunca, esa era Kaira, a veces para ayudar a una persona y otras para ganar algo de dinero a escondidas, se