39. Las tragedias no vienen solas
Una hora antes….
Kaira llegó a la oficina aún emocionada con la noche anterior solo esperaba que el día fuera igual de bueno que el anterior, —Buen día, traje café de la máquina, espero que te guste—, saludo a sus asistente.
— Se lo agradezco señora Kumas, estoy segura que me caerá bien para activarme para lo que espera el día.
— ¿Sobre la visita del inversionista?
— Todo está listo, así que no tiene de qué preocuparse.
— Te dije que me tutearas, por favor solo dime Kaira.
— Esta bien, tod