34. Todo en 7 días
Kaira volvió al teléfono: —Lo siento, mañana hablamos sobre los detalles, pero es solo para mí, mamá, quizá vaya luego a visitarla cuando esté fuera de peligro.
— Bien, con eso ya puedo ir trabajando, feliz noche.
— Igual para ti.
“Nada me ata a este lugar, solo el amor que siento por Arin, quiero darle la oportunidad de cambiar de parecer, de abrir sus ojos, ahora tendremos un hijo, con el tiempo cambiará de parecer”, pensó viendo desde su ventana.
Así que luego de colgar Kaira se colocó un ab