35. Testigo perdido
Kaira sintió ante aquella información una mezcla de alegría y pesar, pues a partir de que su madre se fuera lejos no estarían en contacto para que no pudieran descubrirla y ni siquiera podría despedirse de ella antes, pues su padrastro no le permitiría verla, pero al menos su vida mejorará y estará protegida.
A la mañana siguiente Arin desayunó junto a toldos parecía que los efectos de la noche de bebida no le había pasado factura, todo se encontraba en armonía hasta que su suegra habló, —Creo