—Lo sé. Y estoy de acuerdo, pero ésta es su forma. Decir gilipolleces primero mientras Dios sabe qué diablos está pasando. Quizás solo estoy siendo paranoico. Los agentes y los soldados están en alerta máxima en caso de que él intente algo.
—Pa, esto es una mierda. Llevamos aquí una hora. Él no vendrá. Sabemos cómo es. Este no es su estilo. No llegaría tarde—digo con insistencia.
—Voy a hablar con Phillipe—dice mi padre y me deja.
Agarro un capuchino de la máquina de café y lo bebo. Necesito al