Me vuelvo hacia los guardias una vez que dobla la esquina del callejón y ya no puedo verlo.
—Salgan de mi vista y asegúrense de que mi esposa esté a salvo
—les ordeno.
Esposa…
Ahora tengo esposa. Y qué manera de comenzar nuestro matrimonio, con otro hombre diciéndole a la única mujer a la que me he acercado que la ama. Y esta mierda.
Los guardias se mueven y yo me vuelvo hacia mis hermanos.
Todos parecen dispuestos a matar.
Pa se quedó atrás para irse a casa con Fiorella. Ojalá él estuviera aqu