Velkan se sorprendió un poco al descubrir al vigía, porque no era exactamente lo que esperaba. Debería haber visto el resto de los soldados tratando de darle alcance, o a un francotirador tratando de cazarlo cuando estuvieran en la dura pendiente del paso del Oso. Pero este solitario vigía armado con sólo unos binoculares de gran alcance era algo que no se esperaba, pero eso le dió entonces una idea: estaba claro que habían cambiado la estrategia para tratar de capturarlo.
Ahora estaba seguro d