El beso también electrizó a Velkan, los días que habían estado marchando sin parar y esforzándose al máximo los mantenía agotados, por lo que los encuentros amorosos habían quedado limitados a los primeros días de marcha, pero ya tenían más de una semana que no se había tocado íntimamente el uno al otro, por eso la reacción no le fue extraña a ninguno de los dos.
Velkan la rodeó con sus brazos para pegarla más a él y ella colaboró con ello subiendo sus brazos y rodeándolo por el cuello con ello