Cuando Tatiana se sentó comenzaron a servir la cena, todos estaban en silencio, pero no sería por mucho más tiempo, Tamaz quería saber muchas cosas y quizás no habría mucho tiempo más adelante.
—Tatiana —la llamó mientras le dirigía una mirada intensa— ¿Cómo es posible que estés viva, así, después de tantos años?
—Sabía que te picaba la lengua por preguntarme eso, Tamaz.
—Lo siento, Tatiana —dijo con humildad— Sabes que siempre fui buen amigo de Velkan y su bienestar es importante para mí, el s