Tatiana se quedó callada un momento, los que la escuchaban en ese momento permanecieron en silencio asimilando lo que ella acababa de contarles, luego, sacudiendo la cabeza un poco como para difuminar los recuerdos, se les quedó mirando.
—Esa fue la manera en que supe en definitiva lo que le había pasado a Velkan —dijo ella con sencillez.
Ambos hombres, Tamaz y Robert la miraban con admiración, era una historia que merecía ser novelada. Parecía increíble aún para ellos, que conocían muy bien es