Capítulo 39: Opiniones encontradas.
Mi rostro cambia de color en fracciones de segundo, cuando me hallo cerca de la compañía de mis hijos, están dormidos a mi lado. Sonrío al verlo tan seremos, vaya que son traviesos, en especial Ángela, al verlos mi mundo lleno de sombras cambia de color, es como si un destello de arcoíris vislumbrara en mi mirada, por lo que mi estado de ánimo cambia definitivamente.
—Diane, hija ¿Vas a cenar?
—Si ya voy. Se han quedado dormidos.
—Son tan hermosos, yo los quiero como si fueran mis nietos.
—L