Capítulo 91
Rodrigo De la Sierra
Por mi ambición, por mi estupidez y por mi tontería de querer ganarme un dinero fácil, ahora lo había perdido todo. Debí ir en busca de ayuda con mis padres o con Enzo, había sido un estúpido que no pensé las cosas. Me recosté, física y mentalmente agotado, en la cama de ese maldito lugar de Dora y el cansancio me llevó a quedar dormido hasta que mi teléfono me sacó del sueño y al ver quién me llamaba, la tomé enseguida.
–Enzo, amigo, dime por favor que pudiste