Capítulo 92
Rodrigo De la Sierra
No quería y tampoco podía perder a mi hijo, pero al reflexionar todo lo que me dijo Enzo supe que mi mejor amigo tenía razón. Las cosas no se iban a quedar así y si Jazmín y Arminda me denunciaban antes de poder ir a confesar yo lo que hice, las cosas serían peores. Lloré y mi mejor amigo me abrazó y fue entonces que me atreví a pedirle a la única persona que toda mi vida me había sido leal, que me hiciera un último favor.
–Enzo, amigo, necesito ahora que hagas