Capítulo 115
Rodrigo De la Sierra
Gracias al esfuerzo enorme de mi madre, de Enzo, de los testigos que Sandra consiguió, yo pude salir de la cárcel, también gracias a los abogados tan calificados que mi madre consiguió para que eso se pudiera lograr. Me sentía feliz y muy emocionado en el momento que entré a mi recámara por primera vez, después de tanto tiempo. No había estado ahí desde que vivía con mis padres antes de casarme con Sandra.
–Hijo, siéntete en casa porque aquí estás – dijo mamá –