Capítulo 32 ¿A ella le gusta ese hombre rudo y grande?
Clara frunció ligeramente el ceño, consciente de que el veneno utilizado, por su dificultad para ser detectado, había sido creado por alguien experto en la materia. La familia de Arnold, conocida por sus habilidades de lucha, no parecía tener la capacidad para fabricar venenos. Y en este mundo, aparte de ella y su abuelo, Clara no podía pensar en nadie más con tal habilidad. Esto confirmaba las palabras de su abuelo: en el mundo hay muchos