Ania examinó detenidamente a Felipe y revisó sus informes de extracción de sangre, pero no encontró ninguna anormalidad.
Ania preguntó:
—¿Además del insomnio, has experimentado otros síntomas recientemente?
Felipe respondió honestamente:
—De vez en cuando, me mareo y me canso fácilmente.
Ania frunció el ceño, ya que estos eran síntomas normales causados por el insomnio.
Ania concluyó que el problema debía ser la constitución física de Felipe, ya que absorbía menos de su veneno, lo que re