Mi mente se ha convertido en mi gran aliada y compañera. Poco a poco me he ido librando de parte de mi pasado, olvidando aquellas partes que evitaban que me convirtiera en la mujer que quiero y deseo ser. Lo he ido logrando con mucho trabajo y esfuerzo, pero los resultados son más que satisfactorios.
El teléfono comienza a sonar mientras me desplazo en la limusina para regresar a casa. Una emocionada sonrisa se dibuja en mi boca en cuanto veo la imagen que aparece como fondo en la pantalla. Una