Después de ese día, me di cuenta de que Julio estaba actuando muy raro, como si le faltara seguridad. Así que volví a mencionarle lo de mudarnos juntos.
Al principio, Julio no quería, pero como yo insistí tanto, al final desistio.
Entonces, muy emocionada, empecé a buscar apartamentos con Julio.
—Julio, el apartamento que vimos hace rato tiene buena luz, pero está en un piso muy alto.
—El de ayer estaba en la planta baja, más conveniente, pero la renta está algo cara.
Me sentí un poco preocupada