Nos miramos y sonreímos, en un pasado, cuando nos encerrábamos en mi habitación… No recuerdes nada.
—Claro, ponte cómodo.
Estaba terminado un capítulo del nuevo libro y él veía televisión. Cadie seguía profunda. Por un momento me perdí mirándolo; era un flaco precioso, si algún día lee mis libros se dará cuenta de que era el protagonista de todos mis libros, si ve las fechas sabrá que siempre fue él y eso confirmaba la mierda que fui.
—Sácame una foto.
Comentó sonrieno, «tengo muchas». No dije