Betty se quedó en un extremo del closet, le dejé en claro cuando se abalanzó a besarme que no quería por nada del mundo volver a besarla. Si no quería pasar pena tocara para que abrieran las puertas. Por mi parte no podía sacar de mi cabeza lo sucedido con Bodoque. Por cinco minutos la besé, su aliento era… ¡Bendito aliento!, Aun sigo con el corazón acelerado y se intensificaba si revivo lo sucedido.
¿Esto en situación nos dejaba? Porque confieso, por miedo le contesté de ese modo, no quería qu