Salí turuleta de la clínica, Dylan se veía feliz sin razón alguna, por más que se controló, no dejó de pelar el diente y fue contagiosa su felicidad.
—¿Se puede saber cuál es el chiste?
—No es chiste, soy un hombre feliz, tengo a mi lado a la mujer que amo, la carrera deseada, una gran familia, unos excelentes amigos. Tú pregonas lo de hacer una balanza y se me dio por hacerla, el resultado es lo que ha hecho que me sienta muy feliz.
Lo abracé, al hacerlo me dio un mareo, alcanzó a tomarme en b