Estaba que me llevaba el diablo, Ricky y Betty no habían querido hablar conmigo, ¿me terminó? «Ella no sabe nada recuérdalo».
—Dylan…
—Ahora no, Ricky.
—Viejo, si no te desahogas se te reventará la úlcera.
—Dylan, perdona por lo que te diré, pero eres muy descarado en llegar ayer y ya querer que Catalina te perdone porque ahora eres Dylan Miller. —Se me saltó el genio.
—¡Detén el auto Ricky! —menos mal la niña se quiso ir con los bisabuelos.
—Dylan…
—¡Detén el carro! —Se hizo a un lado de la ca