Lo vi ingresar a la casa, me dejó viendo un chispero. No sé si llorar o sentirme feliz; llorar porque no podré darle celos, así se muerda el codo no va a realizarme una escena de esas. Debía ser más inteligente, por ahora no podía descartar el salir con mis amigos.
Y feliz porque muy en el fondo me alegra que a pesar de esta separación seguimos conociéndonos como si fuéramos uno solo. —ingresé a la casa, con la frente en alto, él me reparó de pies a cabeza, le picaba la lengua por hablarme. Com