**AMAYA**
El sonido constante de las teclas llena la oficina mientras reviso por tercera vez el informe financiero que debe enviarse antes del mediodía. Después de corregir una última observación, estiro los dedos para aliviar la tensión acumulada y apenas levanto la vista cuando una figura familiar aparece al otro lado de la recepción.
Una sonrisa surge en mis labios antes de que pueda evitarlo.
—¡Lucas!
Él levanta una mano a modo de saludo mientras se acerca a mi escritorio.
—Veo que sigues e