**FREDERY**
—Necesitamos hablar —me dice mi madre.
Eso nunca es una buena señal.
—¿Sobre qué?
—Sobre ustedes.
Ya sé por dónde va esto.
—Mamá...
—No me interrumpas.
Me invita a sentarme frente a mí sin la menor duda y entrelaza las manos sobre su regazo y yo me recuesto contra el respaldo del sillón y espero.
—Los he observo a ustedes todos los días.
—¿Y?
—Y parecen dos desconocidos viviendo bajo el mismo techo. No sé cómo fue su etapa de enamoramiento ni cuánto tiempo estuvieron juntos antes de