La primera era la más contundente. Ella aparecía pegada a William, con una mano sobre su pelo mientras él la besaba apasionadamente. Se sintió morir.
Gruesas lágrimas resbalaban por sus mejillas, mientras su corazón parecía detenerse al prepararse para ver la siguiente imagen.
Era ella saliendo del apartamento de William a media mañana a juzgar por la hora que señalaba la foto. En otra estaban los dos muy juntos tomando un café. En otra estaban abrazados, la foto era tomada de espaldas, pero se