Allyson gritó y se pegó a una roca que sobresalía en el agua viendo por donde salir lo más rápido posible. Justo en ese momento emergía Máximo del agua y ella en lo único en que pensó fue en la belleza que sólo un Dios Griego podía tener y que le había sido dada a ese mortal que tenía por marido.
Imponente, bello, increíblemente guapo era lo único en que pensaba. El agua resbalaba por su piel de oro y ella quiso deslizar la lengua por esas gotas que cubrían su pecho. Exudaba sexo y su mirada os