Pero, al mismo tiempo, sintió el sabor amargo de la soledad en la boca. Porque, en el fondo, nada de aquello importaba. El mundo entero podía inclinarse ante el poder del Grupo Walker, pero su vida personal era un caos.
“Mientras el Grupo Walker domina el mundo, mi vida personal se derrumba…”, pensó, apretando el puño sobre la mesa.
Cerró los ojos por un momento; necesitaba mantener el control. No importaba lo que sintiera. En el mundo corporativo, la debilidad no era una opción. Y empezaba a d