Mundo de ficçãoIniciar sessãoSu nombre es Sabrina y trabaja como acompañante para hombres dispuestos a pagar bien. Al inicio pensó que era denigrante, pero el dinero que recogería tras un año de trabajo sería el suficiente para abandonar el país en el que vive y empezar de cero, en un país donde nadie va a conocerla. Las cosas se complican cuando su verdadera familia aparece, una gemela incluida quien es el epítome de la pureza. ¿Calzará Sabrina entre los aristócratas que tiene por familiares o terminará yéndose lejos de todos?
Ler maisGracias por seguir con nosotros. Jacob llegó a casa hora y media hora después. Había estado trabajando arduamente y había descuidado a su bien más preciado. Su hogar. Había fallado a las personas más importantes y no había excusa. La casa estaba a oscuras y una nota de Dylan le hizo salir corriendo. Traté de llamarte durante más de cuarenta minutos, vamos al hospital que nuestra mujer está herida. Agarró su celular y maldijo, la bateria estaba muerta así que condujo a prisa rezando porque nada malo hubiese pasado. Al llegar vio a Dylan caminando de un lado al otro. —¿Qué pasó? —¿Y tú puto teléfono? —Sin bateria. —Jacob te amo pero de verdad actúas como un asno. —Lo siento… —Subes a tu auto, prendes el teléfono, lo ves sin batería,lo conectas. Muy sencillo creo yo.<
Gracias por seguir con nosotros.OMNISCIENTEMientras Sabrina caminaba para salir de la universidad, a donde se había presentado a matricularse, notó que la seguían. No era dada a entrar en histerismos, pero estaba sola casi siempre.Con Dylan acabando la universidad y trabajando con su hermana, no era mucho lo que lo veía. Y Jacob, estaba a tiempo completo a cargo de los negocios de los Mattese.Su hermana, aunque triste al inicio por dejarlos, haba aceptado una beca en América para hacer un máster en la carrera de enfermería y Zack iba con ella.La casa de al lado la usaría Gia así se mantendría cerca de su hermano. Ambas se llevaban muy bien.El sujeto que aceleraba el paso, no temía dejarse ver, le silbaba y le chiflaba y ella, siendo la última en el campus, se sintió
Gracias por seguir con nosotros.OmniscienteMientras Dylan—dos horas después—le explicaba a Gregory sobre el procedimiento, la policía se hizo presente.—Un gusto verla de nuevo señorita Gibson. Lástima que sea bajo estas circunstancias.—Elisa mencionaba que tienen ustedes el expediente.—Así es, hemos además, detenido al sospechoso y el panorama no es el mejor, varias ex alumnas han puesto la denuncia y le espera un tiempo largo en la cárcel.—Una pena, porque según dicen, el doctor Ronald Lutz era sencillamente notable, mi hermano está por graduarse como traumatólogo y era su pupilo.—Demonios. Una cosa mala, eso.—Lo es.—Necesitamos que redacten el informe, tenemos un arma y esperamos que la bala concue
Gracias por seguir con nosotros.OmniscienteDylan miraba a su hermana quien había palidecido.—Debemos volver, Dylan si es cierto que aceptas el trabajo, tenemos a una joven que fue herida de bala y ha perdido mucha sangre.—Necesitaremos placas….—Nuestro centro está equipado como un hospital de lujo, maquinas de resonancia, de placas de todo lo que exista. Tenemos banco de sangre y no te faltará nada.—Vamos entonces, el tiempo es importante.—Tenemos un medico joven, capaz de hacer una transfusión y empezaran por ahí porque está muy débil.—¿Sabes lo que le pasó?—Llamó a la compañía, a la línea de ayuda así que alguien que ya fue cliente nuestro le dio la tarjeta. Habló con uno de mis hombres, le dijo





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