Mundo ficciónIniciar sesiónLa joven jaló de su brazo para soltarse, cuando se dirigió hacia la puerta y poder salir; Alicia, la volvió a sujetar, esta vez del cabello, tiró de ella con fuerza, haciendo que su peinado se deshiciera un poco.
—No entiendes, ‘él es mío’, tuve que casarme con el anciano de su padre, para poder estar cerca, para sentir su presencia, y se fue de la casa, cuando llegué a vivir ahí —la mujer expuso, con resentimiento.
Clarissa, se sorprendió ta
Esperemos que aquella amenaza que recibió Clarissa, la tome en serio. Algo me dice que Alicia no se quedará con los brazos cruzados. Saludos cordiales.







