Mundo ficciónIniciar sesiónHugo le dirigió un breve codazo al darse cuenta que no reaccionaba, ya que Clarissa ya había llegado hasta ahí, por lo que Fernando, sacudió su cabeza para despertar de aquel estado de letargo.
—Te ves hermosa… Clarissa—, logró decir, tratando de acomodar sus ideas.
La joven, sonrío un poco apenada, inclinó su rostro, además que tenía sus manos sudorosas ante los nervios.
—Estás preciosa, hija.
La jove
Les dejo un capítulo más de esta historia. ¿Hasta donde será capaz de llegar Alicia? Saludos con cariño.







