CAPÍTULO SETENTA Y DOS
Dos días antes de que se celebrara año nuevo.
Emily se sentó con su marido a conversar.
Le planteó las posibilidades de volver a someterse al tratamiento de fertilidad, pero Aiden se negó a todas las posibilidades que ella expresaba como meta a corto plazo.
—Por favor cariño —rogó Emily con los ojos achinados de tanto llorar—. Intentémoslo una segunda vez, pero ahora no le digamos a nadie. Solo nosotros. Que sea un secreto.
Aiden sacudió la cabeza en negativa y se pasó lo