CAPÍTULO SETENTA Y TRES
Todos se abrazaron con efusividad deseándose los mejores deseos para el año que venían.
Algunos habían cumplido algunos rituales como salir a dar vuelta con una maleta, comer doce uvas y también la cucharada de lenteja para la buena suerte.
Pero no era lo mismo para la joven pareja.
Emily se mantuvo sentada en el mini bar, tomándose una copa de champagne, mientras escuchaba como los fuegos artificiales reventaban en el hermoso cielo oscuro llenándose de colores.
Ya tod