CAPÍTULO DOSCIENTOS TRES
La pequeña desde la ventana había visto el auto estacionarse, que supuso que eran sus papás los que estaban llegando, por lo que le pidió a su abuela que la ayudara abrir la puerta de la casa.
Tanto Emily como Aiden, se habían bajado del vehículo y había tenido ese momento de debilidad. Marie notó lo mal que estaba Emily, pero Ada cuando vio a sus papás le brillaron los ojitos de emoción.
—¡Mamita! —chilló la pequeña corriendo hacia los brazos de Emily, mientras Marie s