CAPÍTULO DOSCIENTOS CUATRO
Todos se sentaron a la mesa rectangular que tenía diez asientos. El mantel blanco lucia impecable y la vajilla de plata resplandecía con la luz artificial de la lampara que colgaba del techo.
Marie se sentó de cabecera, mientras que Ada estaba a su costado derecho y luego Aiden, y Elian estaba al lado izquierdo de su abuela, después tomó asiento Emily y finalmente Nate.
Primero la empleada sirvió el plato de sopa humeante que todos comieron en completo silencio, tan