CAPÍTULO CUARENTA Y OCHO
Toda la familia y conocidos de la familia Preston, Cox y Rossi, celebraban con copas de champagne en el salón principal de la mansión Preston al ritmo de a música de un Dj.
La orquesta de música clásica ya se había retirado.
Por eso todos estaban brindando con vasos llenos de alcohol, bailando y riéndose con una alegría que incluso contagiaban al más triste ser, a excepción de Lucca y Daphne que cuchichiaban entre ellos en un rincón de aquel salón.
—Te lo dije —senten