—¿Cómo es posible que hayan programado mi degustación al mismo momento que otra gente? Esto es una falta de respeto ¿No sabe quién soy? — y el tonito al decir otra gente no me gustó para nada.
—¿Qué son esos gritos? — exclama Val, tomando por sorpresa a la visitante indeseable.
—¡Cuñada! — alzo mi ceja y veo a Val, está contando hasta mil antes de cambiar su cara para no parecer tan descortés de lo que pretende ser y nuevamente aguanto la risa.
— Natalie, que placer verte… —responde de mala gan