Solo queda una noche en santa Mónica, el día anterior había tenido mi primera discusión con Jacob. En ese momento me preguntaba si realmente se había molestado o solo lo hacia para verse como el hombre enamorado que protege su presa.
__¡Que hermosa vista! Que triste saber que mañana tenemos que viajar. —Jacob lo dijo con tristeza.
__¡Lastima! Me gustaría quedarme por más días, pero el trabajo no espera—respondí.
__¡Helena, te das cuenta de como se ven las olas tan agresivas!.
__¡Dios, es ve