Después de una larga semana volví al hogar más cálido que no pude ver pedido en años, Jacob me tenía una sorpresa al recogerme en el aeropuerto, manejo por una hora hasta llegar a un condominio cerrado de gigantescas casas pobladas con arboles hermosos, no estaba entendiendo porque habíamos llegado a este lugar, pero él no me decía ni una palabra. Un hombre alto abrió las grandes puertas y mis ojos quedaron pepones al ver semejante hermosura de cabaña. Jacob acomodo su auto frente a la brillante
alexa sharick
Gracias a todas aquellas personas bonitas que le dieron la oportunidad a mi historia.
Nos volveremos a leer en otra oportunidad.